Hoy ví esta pequeña rueda de la fortuna abandonada, en medio de un espacio abierto, donde a su alrededor hay pasto, margaritas, girasoles silvestres, y demás vegetación. Fui a caminar a éste lugar, cerca de Santiago N.L.,
Al lado hay un carrusel, pero como que la imagen de la rueda de la fortuna me impactó más.
Volviendo a la rueda de la fortuna en medio de un gran espacio abierto donde quedó dejada a su suerte, no puedo evitar pensar en la impermanencia de las cosas. Según palabras de Buda; todas las cosas tienen la tendencia ineludible a desvanecerse, la permanencia es ineludible.
Las personas tendemos a apegarnos a las cosas, a los lugares, a las situaciones, a nuestra edad, a una cierta apariencia, a un cierto estatus, a la ciudad donde vivimos, al auto que manejas, a las personas (sobre todo a las personas).. bueno.. nos apegamos a TODO!!! queremos que todo permanezca igual siempre, lo cual es prácticamente imposible.
Lo único permanente es el cambio. Éste concepto pudiera parecer triste al imaginar que todo un día se va a ir de nosotros; nuestros padres, nuestros hijos, nuestra vida misma.
Pero si profundizas en la idea un poco más te darás cuenta que la única forma en que REALMENTE logres vivir de una manera completa y absolutamente plena, disfrutando más y más cada instante que tienes en tus manos, es cuando verdaderamente te das cuenta de su carácter EFÍMERO.
Si no lo disfrutas hoy, ¿Cuándo?
Dos ideas que relaciono con ésto son:
a) Recuerdo que en alguna ocasión leí que hay un ejercicio que hacen los Coach de vida que es, pedirle al cliente que mediante un ejercicio de meditación, imagine el día de su muerte. Que intente sentir todo lo relacionado con ése evento, inicialmente, ¿qué siente que ya no tiene oportunidad de estar en la vida? ¿Cuáles serían sus principales remordimientos? ¿Qué le faltó hacer?... Por otro lado; la gente que asiste al funeral, ¿Cómo se encuentran? ¿Quedaron cosas sin resolver con ésas personas, ¿tu familia y seres queridos? Después de reflexionar sobre tu propia muerte, te quedan muchas preguntas por resolver, pero seguramente te quedas con otra perspectiva de las cosas.
b) Anita Moorjani es una mujer que atravesó una experiencia cercana a la muerte, y escribió en su magnífico libro "Morir para ser yo" -donde habla de toda su experiencia-:
"Cada instante es único e irrepetible. Depende de nosotros decidir si queremos acarrear sin descanso nuestros miedos con nosotros, manteniéndonos de éste modo permanentemente atrapados en la enfermedad. No hace falta que seas un gurú espiritual ni nada de eso, simplemente saca el mejor partido de cada minuto viviéndolo al máximo y dedicándote a cosas que te hagan feliz, tanto si te queda un mes de vida como si te faltan cien años por vivir."
Y Anita tiene razón.
Si la impermanencia es inevitable, y el cambio es lo único seguro, aprende a fluír, a soltar y a surfear las olas.
Hasta la próxima.
P.D. Qué gusto estar en el "mood" para escribir después de que desde el 2021 no pasaba por éstos ya casi inhóspitos lugares. 😁😁 WOW.. Dos años!! en fin. I'M BACK.