viernes, 12 de febrero de 2021

La vieja normalidad, o la nueva normalidad, .. o ninguna! (?)

Una de las primeras "instrucciones" de la religión C.o.v.i.d. fué 
que no abrazáramos a nadie, porque los podíamos contagiar.

Y así, ya han muerto muchos ancianos que en últimos meses estuvieron 
más solos que nunca en su vida, según ésto por "protegerlos"

No te acostumbres a no abrazar
No permitas que a tus hijos se les imprima en la memoria en el alma
la errónea idea de que abrazar es inadecuado.

Abrazar es uno de los obsequios más tiernos que puedas recibir de un hijo,
Abrazar en una pareja es uno de los gestos más verdaderamente profundos
y también son de los primeros que recibes en un amor de pareja que apenas vá naciendo.
Un abrazo es una medicina de perdón.
Un abrazo es la continuación del lazo de amor entre padres e hijos, y entre padres que ya tienen hijos adultos, a los cuales abrazaron mucho de niños, y tal vez cuando ésos hijos ya han crecido ésas oportunidades de abrazar, se van espaciando y esfumando.
Un abrazo es la caricia del alma que ofrece un nieto a su abuela sin casi pensarlo, de manera automática y espontánea para el niño, pero para la abuela significa la vida.

No abrazar te priva de obtener una fuente gratuita de amor, de obtener oxitocina, el amor trasmitido físicamente el cual se siente hasta los huesos y tiene el mágico poder de desvanecer tristezas, de aliviar inseguridades y de fortalecer y sanar relaciones, ése amor que hace que se expanda tu corazón y sonría tu alma.

No permitas que tus hijos crean que abrazar a otra persona está mal; por un virus que ahora le hemos dado tanto poder, que nos ha quitado la libertad de ir por la vida respirando libremente, que ha escondido nuestras sonrisas tras una tela, que nos ha limitado a intercambiar miradas, y ha mermado muchas de nuestras conexiones de amistad y familia.

La "vieja normalidad" no era normal, pero ésto que vivimos ahora tampoco es normal, no es una "nueva normalidad"; ésto es, lo que tu decidas; tal vez una prueba, tal vez un proceso, tal vez una pausa, pero ésto jamás será normal.

Hoy tuve una reunión por zoom con 3 amigas a las que no veía desde Octubre pasado. Les comentaba que éstos medios de comunicación virtuales jamás podrían sustituír el contacto personal que se dá cuando nos vemos personalmente. Les comentaba que si para nosotras era difícil, que nos imagináramos para los niños, adolescentes y jóvenes, qué tal será ésta situación; que les ha coartado la interacción con sus semejantes, en un estadio de su vida en que más necesitan establecer relaciones interpersonales, sentirse parte de un grupo, seguir cultivando sus habilidades de vinculación con otros.

Oramos un poco juntas y nos prometimos vernos pronto. También coincidimos que es un trabajo interno el permanecer en nuestro centro, en paz, en alegría, en actitud de agradecimiento, y compasión. Es definitivamente el momento de poner en práctica lo que hemos leído en tantos libros.

(A.R. a título personal)

Cita:
---"Querido Dios.
Hoy recuerdo a quienes el mundo ha olvidado, quienes han sido torturados, quienes han sido oprimidos, quienes están perdidos y no sienten el amor a su alrededor.
Que el amor que les mando ayude a realizar milagros en sus vidas." 

Extraído de:
Marianne Williamson. (2014). 
Un año de milagros. 
Nueva York: Harper Collins Publishers.


Imagen: Dibujo de Ana Rangel.






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