jueves, 25 de febrero de 2021

💠¿Cómo son tus palabras? 💠

Leyendo hace unos días un libro de Mabel Katz, ella comentaba una anécdota donde relata que después de hacer un cambio de vida, buscaba una casa nueva a donde mudarse, así que en el plan original, ella y una amiga compartirían una casa dividiendo los gastos, por lo que encontró una casa con ese presupuesto. Una casa bastante linda y amplia. Pero, finalmente la amiga no se decidió. Ella comenta que aún y cuando sabía que el monto de la renta no estaba en su presupuesto para cubrirlo ella sola, decidió rentar la casa de todos modos, confiando en que hallaría la manera de pagar el monto.  Si has leído o conoces algo sobre el Ho'oponopono sabrás a qué me refiero. 
Ella cuenta que la casa era hermosa, no muy grande, no lujosa, pero era lo que ella soñaba, con amplios espacios, luz, cómoda, estética.. y con un bello jardín. De toda la casa, el jardín era lo que más llamaba la atención. 

Continúa relatando que su maestro Ihaleakalá Hew Len, cuando la visitó, exclamó "Wow! seguro la persona que diseñó éste jardín estaba enamorado"- como una manera de describir lo bonito que era. 

Ésa frase se me quedó dando vueltas en la cabeza un par de días, se me hizo un comentario muy tierno, incluso con tintes poéticos. Y pensando sobre éso me surgió el pensamiento de que nuestras palabras emiten energía, y además revela mucho de quienes somos. 
Tal vez ante la visión de aquel jardín otra persona cualquiera solo exclamaría: "Qué bonito" -simple y llanamente-.

Tal vez alguien que tenga algún resquemor o envidia se delate haciendo un comentario como: "Uff... ya me imagino el trabajo que debe costar mantener éste jardín, y además; dinero! tendrás que pagar al jardinero continuamente..." , ¿a poco no te ha tocado alguien que haga ése tipo de comentarios "con cola"?

Cada persona que existe conforma un universo propio en su interior, somos como, pequeños universos andantes y lo que sale de nuestras bocas son como pequeños destellos que revelan lo que llevamos dentro. 

Por éso me gusta mucho ésa frase de "de la abundancia del corazón  habla la boca"

La gente se delata con lo que dice y la mayoría de las veces lo hace inadvertidamente. 

Con ésta reflexión queda perfecto acompañarla con otra perla: El 2do Acuerdo tolteca de Don Miguel Ruiz: Honra tus palabras: uso impecable de la palabra. Tus palabras tienen energía, llevan ideas, sentimientos, emociones y son decretos.. sin mencionar lo obvio: pueden edificar o lastimar a los demás, pero sobre todo; a tí mismo. 

Aquí te presento a un maestro de la palabra; a mi maestro, uno de ellos. Quien el 99% de las veces cuenta con las palabras adecuadas para quienes lo rodean, sus palabras edifican y revela que siempre hace un esfuerzo por ver la parte positiva de las cosas, y recordártelas! Gracias!

Gracias, Te Amo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario